Asturias huele a lluvia y a sidra recién escanchada. Es una de esas regiones que se quedan contigo mucho después de volver a casa, con esa mezcla de acantilados que caen al Cantábrico y valles tan verdes que parecen pintados. Si llevas años posponiendo el viaje al norte de España, este es el año para ir.
El Principado tiene 78 concejos repartidos entre montaña y costa, y casi todos merecen una parada. Aquí te cuento qué ver, cuándo ir y qué comer para que el viaje salga bien desde el primer día.

Qué ver en Asturias: los imprescindibles
Los Picos de Europa son el primer argumento para ir. El Parque Nacional más visitado de España tiene 67.000 hectáreas de roca caliza, gargantas y aldeas que llevan siglos mirando al vacío. La Ruta del Cares, entre Caín y Poncebos, es el camino más famoso: 12 kilómetros de sendero excavado en la roca a lo largo del río, con paredes que suben 800 metros a cada lado. Necesitas unas zapatillas decentes y salir temprano para evitar la aglomeración de agosto.
Covadonga es la visita cultural obligatoria. Los Lagos de Enol y Ercina están a 12 kilómetros por carretera desde el santuario, y la vista desde arriba cuando el tiempo acompaña es de las que justifican el viaje. Ojo: en temporada alta la carretera se corta al tráfico privado y hay que subir en autobús desde el santuario (2,50 € el trayecto).
Gijón es la ciudad con más personalidad de Asturias. El Casco Histórico de Cimadevilla, con sus casas de colores sobre el promontorio, es el lugar para perderse antes de bajar a tomar una botella de sidra en el barrio marinero. La playa de San Lorenzo, con sus 1.800 metros en pleno centro urbano, es una rareza en España y funciona bien incluso en temporada alta.
Las playas que no verás en las guías de siempre
La playa de Gulpiyuri está en la lista de las más raras del mundo: es una playa de arena interior, separada del mar por los acantilados pero alimentada por el agua a través de cuevas submarinas. Tiene unos 50 metros de arena y suele llenarse en verano, así que ve a primera hora o fuera de temporada. Está cerca de Llanes.
Torimbia, cerca de Niembro, es nudista por tradición pero accesible para todos. Para llegar tienes que aparcar en la carretera y bajar a pie unos 20 minutos. El esfuerzo merece la pena: aguas tranquilas, arena fina y acantilados que la rodean por tres lados. El agua del Cantábrico no supera los 18 grados ni en agosto, por si lo dudabas.

Cuándo ir a Asturias y cómo llegar
La mejor época es junio y septiembre. En julio y agosto hay más sol pero también más gente y los precios suben entre un 30 y un 50%. En junio el verde está en su punto máximo, las playas están tranquilas y los alojamientos cuestan la mitad. Septiembre tiene días espléndidos y la sidra nueva llega en octubre, así que si puedes estirar el viaje, mejor aún.
Para llegar, el Aeropuerto de Asturias (OVD) está a 40 kilómetros de Oviedo. Vueling, Iberia y Ryanair operan rutas desde Madrid, Barcelona y otras ciudades españolas. En AVE puedes llegar hasta León (2h 15min desde Madrid) y de ahí en bus o en coche de alquiler. En coche desde Madrid son unas 4 horas por la A-66.
Para moverte por la región el coche es casi imprescindible si quieres ver algo más que Oviedo y Gijón. Los autobuses ALSA conectan bien las ciudades principales, pero para llegar a los pueblos de montaña o a las playas escondidas necesitas ruedas propias o apuntarte a excursiones organizadas.
Gastronomía: la razón real para ir a Asturias
La fabada asturiana es el plato más reconocible, una legumbre con chorizo, morcilla y tocino que los asturianos toman a mediodía y que pesa como una losa. No es un plato de verano, así que si vas en agosto es posible que no la encuentres en carta fuera de los restaurantes especializados. La versión en lata de La Asturiana o Litoral es aceptable para llevarse a casa.
El cachopo es la versión asturiana de la milanesa: dos filetes de ternera rellenos de jamón y queso, rebozados y fritos. Los tamaños van de lo razonable a lo absurdo. En algunos sitios de Gijón sirven cáchopos de un kilo. Pide uno para dos si no tienes mucha hambre.
El queso Cabrales tiene Denominación de Origen y es uno de los más intensos de España. Se elabora en cuevas naturales de los Picos de Europa con leche de vaca, oveja y cabra mezcladas. El pueblo de Cabrales celebra su feria en agosto. Si te gusta el queso azul, este es el momento de gastarte 30-40 € en una pieza para llevarte a casa.
La sidra natural asturiana no se bebe sola: hay que escancharla, verterla desde altura para que se oxigene. En los chigres (bares de sidra) te lo hacen ellos, pero si pides una botella para la mesa te darán un vaso y tendrás que aprender. Un culete, el trago corto que se sirve de una vez, es lo correcto. No hay que apurar el vaso hasta el fondo.
¿Cuánto cuesta comer en Asturias? Un menú del día con sidra en un restaurante de pueblo sale por 12-15 €. En los núcleos turísticos de Cangas de Onís o Llanes el precio sube a 18-25 €. La cena es siempre más cara que el menú.
Si quieres recortar en alojamiento para gastar más en gastronomía, echa un vistazo a cómo funciona el intercambio de casas para viajar sin pagar hotel, una opción que encaja bien con los pueblos del interior asturiano.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Asturias
¿Cuántos días hacen falta para ver Asturias?
Con 5-7 días puedes ver lo esencial: Oviedo, Gijón, los Picos de Europa y la costa oriental con Llanes y Ribadesella. Si solo tienes un fin de semana largo, céntrate en una zona, o costa o montaña, no intentes hacer las dos a la vez.
¿Llueve mucho en Asturias?
Más que en el sur, sí. La media anual de Oviedo ronda los 900 mm, comparada con los 400 de Madrid. En julio y agosto los días de sol son habituales, pero el verde que ves en todas las fotos viene de la lluvia. No vengas a Asturias esperando el clima del Mediterráneo.
¿Qué playas de Asturias son las mejores?
Para aguas tranquilas: Torimbia o la playa de Barro. Para carácter: Gulpiyuri, la playa interior cerca de Llanes. Para surf: Las Salinas en el occidente. Para no alejarte mucho de la ciudad: San Lorenzo en Gijón o Rodiles en Villaviciosa, con un estuario impresionante.
¿Necesito coche para visitar Asturias?
Para Oviedo y Gijón, no. Para el resto sí conviene alquilar coche, sobre todo si quieres ver los Picos de Europa o llegar a playas apartadas. Alquilar una semana en el aeropuerto de Asturias cuesta desde 180-250 € según temporada.
¿Es Asturias cara para viajar?
Comparada con Madrid, Bilbao o Barcelona, es barata. Un hotel de 3 estrellas en Gijón fuera de temporada alta sale por 60-80 € la noche. La gastronomía es buena y asequible, y el mayor gasto suele ser el coche de alquiler. Prevé unos 80-100 € por persona y día todo incluido en temporada media.
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