A las cinco de la mañana el Ganges huele a incienso, a flores y a una cosa que cuesta identificar hasta que llevas un rato en el ghat y entiendes que son las piras funerarias. Varanasi no filtra nada: la vida y la muerte conviven a orillas del río con una naturalidad que al viajero europeo le cuesta varios días procesar. Pero si tienes paciencia, si te sientas en los escalones de piedra y te dejas llevar por el ritmo de la ciudad, Varanasi te da algo que pocos destinos del mundo pueden dar.
Benares, como la llaman los indios más mayores, o Kashi, como aparece en los textos sagrados hinduistas, es para los hindúes la ciudad más sagrada de la Tierra. Morir aquí, según la tradición, significa liberarse del ciclo de reencarnaciones. Es una creencia que explica por qué peregrinos de todo el subcontinente llegan a esta ciudad cada día del año, y por qué los ghats del Ganges nunca duermen del todo.
Los ghats: dónde empieza todo
Los ghats son las escaleras de piedra que descienden desde la ciudad hasta el Ganges, y son el corazón de Varanasi. Hay 88 en total, cada uno con su función y su carácter. El Dashashwamedh Ghat es el más animado, donde cada tarde a las siete se celebra el Ganga Aarti, la ceremonia de luz y fuego al río. El Manikarnika Ghat es el más antiguo y el más perturbador: aquí se queman los cuerpos de los difuntos en púras al aire libre, las 24 horas del día.
Visitar el Manikarnika de noche, con las llamas reflejadas en el agua oscura del Ganges y el murmullo de las oraciones, es una experiencia que no se parece a nada que hayas vivido antes. La mejor actitud es la del observador respetuoso: no sacar el móvil, no entrar en las áreas prohibidas para turistas y, sobre todo, no tratar el lugar como un atractivo turístico más.
Al amanecer, una barca en el Ganges te da la mejor perspectiva de los ghats. El alquiler ronda los 200-300 rupias por persona (entre 2 y 3 euros) para una hora. Desde el agua ves la vida entera: bañistas que hacen sus abluciones, saddhus meditando, ropa tendéndose al sol, niños jugando con patos.

El templo de Kashi Vishwanath y las callejuelas del casco antiguo
El templo dorado de Kashi Vishwanath, dedicado a Shiva, es el lugar más sagrado de Varanasi para los hindúes. Está en el corazón del casco antiguo, rodeado por una red de callejuelas tan estrechas que dos personas con mochilas apenas se cruzan. Los turistas no hindúes no pueden entrar al santuario interior, pero el recinto exterior y la atmósfera del barrio ya justifican el desvio.
Justo al lado está la Mezquita de Gyanvapi, construida en el siglo XVII sobre las ruinas de un templo previo. La convivencia entre los dos lugares sagrados, uno hindú y otro musulmán, resume la historia compleja de la ciudad. El acceso es posible con pasaporte y se hacen colas en ciertas épocas del año.
Perderte por las calles del casco antiguo es lo más recomendable que puedes hacer en Varanasi. Las callejuelas zigzaguean sin orden aparente, hay tiendas de seda (Varanasi es famosa por sus textiles), puestos de lassi de barro y vacas sagradas que caminan con la misma naturalidad que cualquier transeúnte. Lleva ropa cómoda y sandalias que puedas quitar con facilidad.
El Ganga Aarti: la ceremonia que ver sí o sí
Cada tarde a las siete, en el Dashashwamedh Ghat, se celebra el Ganga Aarti. Sacerdotes vestidos de naranja realizan una ceremonia de ofrendas al río con lámparas, flores y cánticos que duran entre 45 minutos y una hora. Las llamas de los candelabros gigantes se reflejan en el agua y cientos de personas se agolpan en los escalones y en las barcas para verlo.
Si quieres ver bien la ceremonia sin quedar apretado contra la gente, alquila una barca media hora antes. Desde el agua la perspectiva es mejor que desde tierra y hay menos gente. El precio es negociable y ronda los 300-500 rupias por barca, no por persona.
Cómo llegar, cuándo ir y qué cuesta
Varanasi tiene aeropuerto propio (VNS), con vuelos directos desde Delhi, Mumbai, Kolkata y otras ciudades indias. Desde Europa la ruta más común es volar a Delhi y desde allí tomar un vuelo interno de una hora o el tren nocturno de 10-12 horas.
La mejor época es de octubre a febrero, cuando las temperaturas son agradables, entre 10 y 25 grados. El monzón (julio-septiembre) convierte algunas zonas del casco antiguo en ríos temporales. El verano indio (abril-junio) es extremo, con 40-45 grados y humedad alta.
Varanasi es barata incluso para los estándares indios. Un hostel bien ubicado cerca de los ghats cuesta entre 5 y 15 euros la noche. Comer en los restaurantes locales del casco antiguo, entre 2 y 6 euros. Un billete de tren desde Delhi en clase AC-3, unos 15-20 euros. Para una semana con alojamiento, comidas, transporte interno y excursiones, cuenta con unos 300-400 euros por persona.
Si te interesa el turismo de naturaleza después de la intensidad de Varanasi, los manantiales termales de Nuevo México son un contraste interesante como siguiente destino. Y si Varanasi te ha despertado las ganas de escribir lo que has vivido, puedes consultar nuestra guía para escribir crónicas de viaje, donde encontrarás las claves para contar estas experiencias.
Preguntas frecuentes sobre Varanasi
¿Cuántos días necesito para ver Varanasi?
Con tres o cuatro días tienes suficiente para ver los principales ghats, asistir al Ganga Aarti, perderte por el casco antiguo y hacer una salida en barca al amanecer. Si quieres añadir Sarnath, el lugar donde Buda dio su primer sermido (a 13 km), suma un día más.
¿Es seguro viajar a Varanasi para el turista solo?
Sí, Varanasi recibe muchos viajeros solos, incluidas mujeres. Los ghats y el centro turístico son zonas seguras durante el día y la mayor parte de la noche. Como en cualquier ciudad muy concurrida, mantén vigilancia con tus pertenencias y desconfía de los guías que se te acercan solos en la calle.
¿Necesito visado para entrar a India?
Sí. Los ciudadanos españoles necesitan visado para entrar a India. El más sencillo es el e-Visa, que se solicita online antes del viaje y tarda entre 72 horas y 4 días en aprobarse. El precio en 2026 ronda los 25-50 dólares dependiendo de la duración.
¿Se puede fotografiar en los ghats y las ceremonias?
Sí en los ghats principales y en el Ganga Aarti, aunque con discrección. No está permitido fotografiar las piras funerarias del Manikarnika Ghat ni a las personas en actitudes muy íntimas de oración. Si tienes dudas, pregunta a alguien local antes de sacar la cámara.
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