
Llegué a Cusco con el avión todavía zumbando en los oídos y las piernas pesadas por los 3360 metros de altitud. El taxi desde el aeropuerto atraviesa barrios modernos, pero en cuanto te adentras en el centro histórico el tiempo cambia de ritmo: las calles de piedra inca sostienen construcciones coloniales como si el pasado se hubiera negado a marcharse. Eso es exactamente lo que es Cusco, la antigua capital del Imperio Inca y hoy puerta obligada a Machu Picchu.
La ciudad no es solo un trampolín hacia la ciudadela. Tiene vida, mercados que huelen a especias y flores andinas, plazas donde las comunidades quechuas venden mantas de colores imposibles y una gastronomía que merece el viaje por sí sola. Si llegas con prisa solo para coger el tren a Machu Picchu, te vas a perder algo bueno.
Qué ver en Cusco: el casco histórico y los templos incas
La Plaza de Armas es el corazón de todo, flanqueada por la Catedral del Cusco (entrada 25 soles, unos 6 euros) y la iglesia de La Compañía de Jesús. Vale la pena entrar en la catedral para ver cómo los jesuitas mezclaron la iconografía andina con la barroca, algo que no encuentras en ningún otro sitio.
El Coricancha, o Templo del Sol, fue el centro religioso más importante del Imperio Inca. Los españoles construyeron encima el convento de Santo Domingo, pero en los años 50 un terremoto dejó al descubierto las paredes de piedra inca originales, perfectamente encajadas sin mortero. Puedes ver ambas arquitecturas superpuestas por 15 soles (unos 3,50 euros).
A quince minutos a pie del centro, Saqsaywaman es la fortaleza inca más grande que se conserva. Las piedras, algunas de más de 100 toneladas, encajan con una precisión que sigue desconcertando a los arqueólogos. La entrada cuesta 130 soles con el boleto turístico general, que también incluye el Coricancha y otras ruinas del Valle Sagrado.

Machu Picchu: cómo llegar y qué esperar
La ciudadela que el mundo asocia con Perú se llega en tren desde Ollantaytambo (45 minutos, entre 70 y 100 dólares ida) o desde Poroy, cerca de Cusco (3 horas y media). Perurail e Inca Rail cubren el trayecto. Desde Aguas Calientes, el pueblo al pie de la montaña, subes en autobús (12 dólares ida y vuelta) o a pie en unos 90 minutos.
La entrada a Machu Picchu hay que comprarla con meses de antelación para 2026: el gobierno peruano limita el aforo diario. El precio para extranjeros es de 152 soles (unos 36 euros) en temporada alta. Si quieres subir la montaña de Machu Picchu o el Huayna Picchu, son entradas aparte y se agotan en cuestión de días tras abrirse la venta.
El Camino del Inca es la ruta clásica: cuatro días de trekking por un sendero de piedra que los mensajeros incas recorrían a la carrera. El último día amaneces en la Puerta del Sol y la ciudadela aparece abajo entre la neblina. Las agencias ofrecen el paquete completo desde unos 600 dólares por persona.
Si el Camino del Inca se te va de presupuesto, la ruta Salkantay es una alternativa espectacular con menos gente. Cinco días atravesando glaciares y selva nubosa antes de llegar a Aguas Calientes.
Valle Sagrado de los Incas
Entre Cusco y Machu Picchu se extiende el Valle Sagrado del Urubamba, con pueblos y ruinas que muchos viajeros se saltan con prisa. Pisac tiene un mercado artesanal los martes, jueves y domingos donde comprar tejidos directamente a las comunidades quechuas. Ollantaytambo conserva un barrio inca que sigue habitado hoy, algo rarísimo. Calca y Urubamba son buenos puntos de parada si quieres evitar las multitudes de Cusco.
Consejos prácticos para visitar Cusco
Cuándo ir: la temporada seca va de mayo a octubre y es la mejor época para trekking. Junio y julio son los meses más concurridos. Si quieres menos gente, ve en mayo o septiembre, que tienen buen tiempo. La temporada de lluvias (noviembre-marzo) baja precios pero complica el Camino del Inca.
Altitud: Cusco está a 3360 metros. Los primeros días conviene no hacer esfuerzos, beber mucha agua y tomar mate de coca, que ayuda con el soroche (mal de altura). Algunos viajeros toman acetazolamida si son propensos al mal de altura.
Cómo llegar: hay vuelos directos a Cusco desde Lima (1h15min, desde 60 dólares) con Latam, Sky y Star Perú. También existe el tren Andean Explorer desde Puno (10 horas, pero espectacular).
Presupuesto: un viajero con mochila puede moverse con 40-50 dólares diarios, incluyendo hostal, menú del día y entradas básicas. Con más comodidades, entre 80 y 150 dólares al día es razonable.
Si combinas Perú con Argentina, la guía de Buenos Aires para viajeros te ayuda a completar el itinerario. Y si quieres un plan totalmente diferente en Europa antes o después, echa un ojo a los mejores mercados de París.
Preguntas frecuentes sobre Cusco
¿Cuántos días necesito para visitar Cusco y Machu Picchu?
Con 5-6 días tienes suficiente para ver Cusco (2 días), el Valle Sagrado (1 día) y Machu Picchu (1 día de viaje más 1 de visita). Si quieres hacer el Camino del Inca, añade 4-5 días más al plan.
¿Es seguro viajar a Cusco?
Cusco es relativamente seguro para turistas. Los principales riesgos son el carterismo en mercados y las estafas en zonas concurridas. Evita sacar el móvil en calles poco iluminadas y no lleves más efectivo del necesario.
¿Necesito visado para Perú desde España?
No. Los españoles pueden entrar a Perú sin visado hasta 183 días. Solo necesitas el pasaporte en vigor y un vuelo de retorno o salida del país.
¿Cuánto cuesta la entrada a Machu Picchu en 2026?
Para turistas extranjeros, la entrada cuesta 152 soles (aproximadamente 36 euros) en temporada alta. Las entradas para subir al Huayna Picchu o la montaña de Machu Picchu son adicionales y hay que reservarlas con mucha antelación.
¿Qué moneda se usa en Cusco?
El sol peruano (PEN). En 2026 el tipo de cambio ronda los 4,2 soles por euro. Puedes sacar en cajeros automáticos o cambiar en las casas de cambio del centro. Los dólares americanos también se aceptan ampliamente.
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