Pekín es una ciudad difusa que tarda varios días en revelarse. El primer contacto suele ser decepcionante: autopistas inmensas, bloques de edificios grises, contaminación que aplana el horizonte. Pero si aguantas esa primera impresión y empiezas a moverte a pie por los hutongs, los barrios históricos de callejuelas estrechas que aún sobreviven entre los rascacielos, la ciudad empieza a tener otro sentido. El olor a incienso de un templo pequeño, la fábrica de tofu al fondo de un patio, la señora que juega al mahjong en la calle con vecinos: eso es lo que no aparece en las fotos de las guías.
China facilitó en 2023 la entrada a españoles con el programa de exención de visado de 15 días, renovado y ampliado en 2024. En 2026 los ciudadanos españoles pueden entrar a China sin visado para estancias de hasta 15 días. Para visitas más largas o viajes de trabajo sigue siendo necesario el visado, pero para una primera visita turística a Pekín el visado ya no es el obstáculo que era hace un año.

Qué ver en Pekín
La Ciudad Prohibida es imprescindible aunque vas a compartirla con miles de personas. El complejo tiene 72 hectáreas y casi 1.000 edificios: aunque esté lleno en el eje central, si caminas hacia los patios laterales y los jardines del norte encontrarás sectores casi vacíos. Entra por la Puerta Meridional, avan por los salones principales y luego desvía hacia los patios Este y Oeste. Dos horas y media es un mínimo razonable.
El Templo del Cielo, al sur del centro, es donde los emperadores de la dinastía Ming y Qing realizaban los rituales de la cosecha. La arquitectura circular del Templo de Oración por las Buenas Cosechas, con su tejado azul de tres pisos sin un solo clavo de hierro, es una de las construcciones más elegantes de todo el país. Lo mejor llega por la mañana temprano: el parque que lo rodea se llena de jubilados chinos haciendo tai chi, bailando o tocando instrumentos tradicionales. Es un espectáculo gratuito que vale el madrugon.
La Gran Muralla está a una hora o dos de Pekín según el tramo que elijas. Mutianyu es el más cómodo: llegada en minibús organizado, tramo bien conservado, menos masificado que Badaling y con teleferico opcional. Badaling es el más conocido y el más masificado, especialmente en fines de semana y festivos chinos. Si puedes, ve un martes o un miércoles fuera de temporada alta.
El barrio de Nanluoguxiang tiene la concentración más alta de hutongs restaurados con cafeterías, tiendas de artesania y locales de comida. Está orientado al turismo local e internacional, lo que significa que los precios son más altos que en el resto de la ciudad pero el ambiente es agradable y hay mucho donde mirar. Para algo más auténtico, pasea por los hutongs de Dongcheng hacia el este del lago Houhai sin destino concreto.
Cómo llegar y moverse por la ciudad
El vuelo Madrid-Pekín dura unas 10-12 horas directo (Air China opera la ruta directa desde Madrid Barajas) o 14-16 horas con escala en Ámsterdam, París o Dubai según la aerolínea. Los precios en 2026 rondan los 600-900 euros ida y vuelta en clase turista con buen equipaje, aunque las tarifas varían mucho según temporada y antelación.
El metro de Pekín es el sistema de transporte más eficiente de la ciudad: 27 líneas, cobertura excelente y billetes entre 0,30 y 0,80 euros la tarjeta recargable. Los taxis existen pero cada vez más conduc son solo chino y la comunicación puede ser complicada. Las aplicaciones chinas como DiDi (equivalente a Uber) funcionan, aunque requieren una tarjeta bancaria china vinculada en algunos casos.
El firewall chino bloquea Google, WhatsApp, Instagram, Twitter y la mayoría de las redes sociales occidentales. Para usar estas aplicaciones necesitas instalar un VPN antes de llegar a China, porque dentro del país los servicios VPN son muy difíciles de descargar. WeChat es la aplicación local que sustituye a casi todo: mensajería, pagos, taxi, reservas de restaurante. Abrirte una cuenta antes del viaje y cargarla con dinero (lo que requiere una tarjeta vinculada) facilita mucho el día a día.
Dónde alojarse en Pekín
Los hoteles internacionales en Pekín están bien y son caros para estándares chinos. Una habitación doble en un hotel de 4 estrellas cerca del centro sale entre 80 y 150 euros la noche. La opción que deja mejor recuerdo a la mayoría de los viajeros son los boutique hotels instalados en courtyard houses tradicionales (cuatro alas alrededor de un patio interior), que existen en los barrios de hutongs con precios a veces más competitivos que los hoteles convencionales.
Dongcheng (cerca de la Ciudad Prohibida) y Xicheng (cerca del lago Houhai) son los barrios mejor situados para el turismo. Chaoyang, más al este, tiene los hoteles de gran altura y el embajada district; es más occidental en estilo y lejos del centro histórico.
Si tu interés por los viajes internacionales en Asia se está despertando, otra ciudad que merece una guía propia es Ciudad de México, una megalopolis con una estratificación cultural comparable a la de Pekín. Y antes de reservar el vuelo a China, puede valer la pena mirar cómo volar más sostenible, porque un Madrid-Pekín tiene una huella de carbóno considerable.
Gastronomía: más allá del pato laqueado
El pato pekinés (Peking duck, kaoya en chino) es la referencia gastronómica de la ciudad y hay que comerlo al menos una vez. El restaurante Da Dong es el más conocido entre turistas; Quanjude lleva desde 1864 y tiene varias sucursales en la ciudad. El pato llega a la mesa ya trinchado, con tortitas de arroz, cebollino, pepino y salsa hoisin. El precio de una comida completa para dos ronda los 50-80 euros en los restaurantes tradicionales reconocidos.
Pero Pekín tiene mucho más. Los jianbings (crepes con huevo y especias) son el desayuno callejero por excelencia y cuestan menos de un euro. Los dumplings (jiaozi) hervidos o al vapor son la comida habitual de cualquier dia de la semana. Los mercados nocturnos de Wangfujing tienen pinchos de todo tipo: escorpiones, estrellas de mar, larvas… algunos reales y otros claramente turísticos. Probarlos o no ya es cuestión personal.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Pekín
¿Necesitan visado los españoles para entrar a China en 2026?
No para estancias de hasta 15 días. El acuerdo de exención de visado entre España y China está vigente. Para visitas más largas o viajes de trabajo sigue siendo necesario tramitar el visado antes de viajar.
¿Cuál es la mejor época para visitar Pekín?
Primavera (abril-mayo) y otoño (septiembre-octubre) son las mejores estaciones. El verano es muy caluroso y húmedo (35-40ºC), y el invierno es frío y seco. Evita los festivos del Primero de Mayo y el Golden Week de octubre, cuando las atracciones principales se llenan hasta el límite.
¿Es seguro viajar a Pekín?
Pekín es una ciudad segura para los turistas en términos de criminalidad. Lo que hay que tener en cuenta es la restricción de internet y la necesidad de VPN para acceder a servicios occidentales, y las diferencias culturales en la interacción cotidiana.
¿Cuántos días se necesitan para ver Pekín?
Con cuatro días puedes ver las atracciones principales (Ciudad Prohibida, Templo del Cielo, Gran Muralla, hutongs). Con seis días tienes margen para un día de excursión al Palacio de Verano o a la ciudad de Tianjin en tren rápido.
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