Pones un pie en la Theresienwiese y antes de ver nada ya hueles el pollo asado, los pretzels recién hechos y las almendras garrapiñadas. Una banda de viento toca un vals desde una de las carpas, las camareras cruzan la pasarela cargando ocho jarras de litro a cada lado y un grupo de italianos canta a pleno pulmón con los brazos por encima de la cabeza. Es la primera vez que pisas el Oktoberfest y entiendes en cinco minutos por qué la gente lo describe como un festival de pueblo, solo que con seis millones de habitantes. Aquí tienes lo que necesitas saber para vivirlo bien en la edición de 2026.
Qué es el Oktoberfest y por qué se celebra en Múnich
El Oktoberfest es la mayor fiesta popular del mundo y se celebra en Múnich (München, en alemán), capital del estado federado de Baviera, en el sur de Alemania. Ojo con un detalle que confunde a muchos viajeros: en italiano la ciudad se llama Monaco di Baviera, y de ahí que en algunos textos antiguos en español se hable de «Monaco» para referirse a Múnich. No tiene nada que ver con el principado del Mediterráneo. Hablamos de la ciudad alemana, la del río Isar, la de la Marienplatz y la del Hofbräuhaus.
La fiesta nació en 1810 para celebrar la boda del príncipe heredero Luis I de Baviera con la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen. La ceremonia incluyó una carrera de caballos en una pradera a las afueras de la ciudad y la pradera tomó el nombre de la novia: Theresienwiese, «la pradera de Teresa». Desde entonces se ha celebrado casi sin interrupción, con las pausas lógicas de las dos guerras mundiales y, más recientemente, los años de pandemia. La carrera se perdió por el camino, pero la pradera y el nombre siguen ahí.

Cuándo es el Oktoberfest 2026: fechas y horarios
Aunque el nombre sugiera octubre, el grueso de la fiesta cae en septiembre. La edición de 2026 se celebra del sábado 19 de septiembre al domingo 4 de octubre, dieciséis días en total. La inauguración oficial es el primer sábado a las 12:00 del mediodía, cuando el alcalde de Múnich golpea el primer barril en la carpa Schottenhamel y grita O’zapft is! («¡está abierto!»). Hasta ese momento no se sirve cerveza en todo el recinto, así que si llegas el sábado por la mañana toca esperar.
El horario diario es de 10:00 a 23:30 los días laborables y de 9:00 a 23:30 los sábados, domingos y festivos. La cerveza deja de servirse a las 22:30, así que si quieres una última jarra no te despistes. El último día (domingo 4 de octubre) la cosa se alarga hasta las 23:30 con el clásico apagado de luces y el coro improvisado de despedida.
Cómo llegar a la Theresienwiese
El recinto ocupa una explanada de casi medio millón de metros cuadrados a pocos minutos a pie del centro de Múnich. Lo más cómodo es el metro: las líneas U4 y U5 tienen parada directa en Theresienwiese. Si te alojas cerca de la estación central, también puedes acercarte andando desde Hauptbahnhof en unos quince minutos. Otras paradas útiles son Goetheplatz (U3, U6) por el sur del recinto y Schwanthalerhöhe (U4, U5) por el oeste.
Olvídate de coger el coche. Las calles del centro se cierran al tráfico durante la fiesta, los aparcamientos disuasorios se llenan a primera hora y los controles de alcoholemia a la salida son uno de los más estrictos de Europa. La policía bávara es famosa por su tolerancia cero. Si bebes, no conduzcas ni siquiera en patinete. Y un detalle práctico: el billete sencillo de transporte cuesta 4 € en 2026 (zona M de MVV), pero si vas a moverte por la ciudad sale a cuenta el bono diario de 9,90 €.

Las carpas cerveceras: cuál elegir y cómo entrar
El corazón del Oktoberfest son las Bierzelte, catorce carpas grandes y una veintena pequeñas que cada año se montan y se desmontan en el plazo de unas semanas. Cada una pertenece a una de las seis cervecerías oficiales de Múnich (Augustiner, Hacker-Pschorr, Hofbräu, Löwenbräu, Paulaner y Spaten) y tiene su propio carácter.
- Hofbräu Festzelt: la más turística, con muchísimos australianos, americanos e italianos. Ambiente de fiesta total, banda de viento sin tregua y el cartel de «no climbing on tables» en cinco idiomas (la gente se sube igual).
- Schottenhamel: aquí abre el alcalde el primer barril. Más tradicional y con clientela bávara, ideal si buscas atmósfera local.
- Augustiner-Festhalle: la favorita de los muniqueses. La cerveza se sirve directamente del barril de madera (una rareza hoy día) y el ambiente es algo más reposado.
- Paulaner Festzelt (también llamado Winzerer Fähndl): preside el recinto con una torre giratoria con una jarra enorme. Buen punto medio entre fiesta y tradición.
- Käfer Wiesn-Schänke: la más fina, con cocina de autor, decoración de casa rural y precios algo más altos. Cierra a la 1 de la madrugada, dos horas más tarde que el resto.
Un consejo de oro: las carpas grandes no necesitan reserva entre semana antes de las 18:00, pero los fines de semana se llenan a media mañana y la policía cierra el acceso por aforo. Si vas en sábado, plántate en la puerta a las 9:00 o reserva mesa con meses de antelación a través de la web oficial de cada carpa. Cada cervecería abre la reserva en torno a marzo y se agotan en cuestión de días.
La cerveza, la comida y los precios de 2026
La cerveza del Oktoberfest se sirve siempre en jarra de litro (la Maß) y solo se admite la que cumple la Münchner Reinheitsgebot, la ley de pureza local. Es una Märzen un poco más fuerte de lo habitual, en torno al 6% de alcohol, así que cuidado con confiarse. Una Maß en 2026 ronda los 14,50 € a 16,20 € según la carpa, propina aparte (lo normal es redondear al euro siguiente). En 2025 el precio medio fue de 14,53 € y la previsión para 2026 anda en torno a un 4% más.
Si no bebes alcohol, las carpas tienen Spezi (refresco de cola y naranja, muy alemán), agua mineral y cerveza sin alcohol. Para comer, lo clásico va por aquí:
- Hendl: medio pollo asado, jugoso y con piel crujiente. Es el plato estrella de la fiesta, alrededor de 18-22 €.
- Schweinshaxe: codillo de cerdo al horno. Para compartir entre dos, alrededor de 25 €.
- Brezn: el pretzel gigante de toda la vida, 5-7 €.
- Obatzda: crema de queso bávaro con cebolla y pimentón, perfecta con el pretzel.
- Steckerlfisch: trucha o caballa a la brasa ensartada en una vara. Se come fuera, en los puestos.
En conjunto, una comida en carpa con una Maß sale por unos 35-45 € por persona. Fuera de las carpas, en los puestos de la avenida central, comes pretzel y salchicha por menos de 15 €. Si quieres ahorrar, reserva el almuerzo dentro de carpa y la cena de paseo por los puestos.

Más allá de la cerveza: feria, atracciones y desfiles
Reducir el Oktoberfest a beber es perderse media fiesta. La Theresienwiese funciona como una feria popular gigante: hay norias, montañas rusas, casetas de tiro al blanco, tómbolas, casas del terror y el famoso Krinoline, un carrusel de madera donde una banda de viento toca en directo mientras tú das vueltas. La noria nocturna de cincuenta metros con vistas al recinto iluminado es plan obligatorio para una pareja.
Dos desfiles merecen apartar tiempo en la agenda. El primero es el desfile de los hosteleros el sábado de inauguración a las 11:00, con los carros de cerveza tirados por caballos percherones, las bandas de música y los dueños de las carpas con sus familias en traje típico. El segundo, todavía más impresionante, es el desfile de tradiciones del primer domingo, con más de 9.000 participantes de toda Baviera, Austria, Suiza e incluso Italia desfilando con trajes regionales por el centro de Múnich. Es gratis y es uno de los espectáculos folclóricos más grandes de Europa.
Trucos para sobrevivir al Oktoberfest sin morir en el intento
La gente que va por primera vez comete siempre los mismos errores. Estos son los consejos que ojalá me hubieran dado a mí cuando fui:
- Come antes de empezar a beber. La Wiesn-Bier es traicionera: te entra suave y a la tercera Maß las piernas pesan el doble. Pide el Hendl con la primera jarra, no con la cuarta.
- Lleva efectivo. Algunas carpas aceptan tarjeta, pero las propinas y los puestos de fuera son cash. Hay cajeros en el recinto, pero con colas largas.
- Vístete cómodo y abrigado. Las noches de septiembre y octubre en Baviera bajan a los 5-8 °C. El traje típico (dirndl o lederhosen) está perfectamente integrado y no te miran raro si lo llevas, pero asegúrate de que sea de calidad media: los disfraces baratos cantan a kilómetros.
- Si te marcas un colocón, busca a una camarera con delantal blanco. Hay un servicio gratuito de Cruz Roja dentro del recinto y el personal de las carpas está entrenado para acompañarte. Mejor eso que dormirla en la calle.
- Cuidado con el último metro. El servicio de la U4-U5 hacia el centro va lleno hasta arriba a partir de las 22:00. Si te alojas a más de 20 minutos andando, sal con tiempo.
- No te subas a las mesas hasta que la banda lo indique. Suena a tópico, pero hay una norma no escrita: solo se baila encima cuando suena el «Ein Prosit der Gemütlichkeit». Quien se sube en mitad de un vals queda como un guiri sin remedio.

Si vas con familia: la Oide Wiesn
En el extremo sur del recinto está la Oide Wiesn («vieja pradera»), una zona temática que recrea el Oktoberfest de hace cien años. Tiene su propia entrada con una tarifa simbólica de 4 € para adultos (gratis para menores de 14 años) y mantiene un ambiente más sosegado: bandas de música tradicional, carruseles antiguos restaurados, un museo al aire libre y carpas con asientos garantizados sin la presión de las grandes. Es la zona que recomiendo si viajas con niños, con padres mayores o si te apetece un día de fiesta sin el caos de la carpa Hofbräu un sábado a las nueve de la noche.
Dónde alojarse y cuánto cuesta el viaje
Múnich es cara durante la fiesta. Una habitación doble en hotel de tres estrellas que el resto del año cuesta 110-130 € se va a 280-380 € en septiembre. Si reservas con seis meses de antelación encuentras precios más razonables; si esperas a agosto, te resignas a hostales en las afueras o a Airbnbs colectivos. Las zonas más prácticas son Ludwigsvorstadt-Isarvorstadt (a un paso del recinto), Altstadt-Lehel (centro histórico) y los alrededores de la Hauptbahnhof (estación central, bien comunicada). Para presupuestos más ajustados, ciudades cercanas como Augsburgo o Núremberg están a 30-60 minutos en tren regional y los hoteles cuestan la mitad.
Sumando vuelo desde España, alojamiento, transporte y dos o tres jornadas en carpa, un viaje de cuatro días al Oktoberfest sale por unos 750-1.100 € por persona en 2026. No es una fiesta barata, pero la entrada al recinto es gratis y la mayor parte del gasto lo decides tú dentro.
Y si quieres seguir descubriendo Baviera
Si vienes hasta Múnich solo por la fiesta, te estás perdiendo media maravilla. Aprovecha para alargar el viaje y descubre los castillos de Baviera, con Neuschwanstein como joya inevitable, o métete en la gastronomía de Múnich más allá del Hendl y el codillo. Y si la cerveza es lo tuyo, prueba con esta selección de 10 bares de cerveza para disfrutar del Oktoberfest también fuera de Múnich, o salta a Ratisbona, otra de las grandes ciudades bávaras y patrimonio de la Unesco.
Preguntas frecuentes sobre el Oktoberfest 2026
¿Hay que pagar entrada al Oktoberfest?
No. El acceso al recinto, a las carpas grandes y a los desfiles es gratuito. Solo pagas lo que consumes (cerveza, comida) y la zona Oide Wiesn cobra 4 € de acceso simbólico.
¿Cuánto cuesta una jarra de cerveza en el Oktoberfest 2026?
Una Maß (jarra de un litro) ronda los 14,50-16,20 € según la carpa, propina al margen. Es habitual redondear al euro siguiente o dejar el equivalente al 5-10% para la camarera.
¿Cuántos días son suficientes para visitar el Oktoberfest?
Con dos días enteros tienes para asistir a una jornada en carpa grande, ver la zona Oide Wiesn, montar en alguna atracción y disfrutar de un desfile. Si vas a Múnich por primera vez, mejor un viaje de cuatro días para combinar fiesta con visita a la Marienplatz, el Englischer Garten y los museos del Kunstareal.
¿Es seguro ir al Oktoberfest?
Sí, es uno de los eventos masivos más controlados del mundo. Hay arcos de seguridad en todos los accesos desde 2017, vallado perimetral, control de bolsas y un dispositivo policial muy visible. Las mochilas grandes y las maletas no se admiten dentro del recinto, hay consigna en la Hauptbahnhof. Eso sí, vigila la cartera en las carpas más concurridas, los carteristas son la única plaga real.
¿Necesito reservar mesa en una carpa para entrar?
No siempre. Entre semana antes de las 18:00 y los domingos a primera hora puedes entrar libremente si hay aforo. Para fines de semana por la tarde, noches y el día inaugural sí conviene reservar con tres-seis meses de antelación a través de la web oficial de cada cervecería. La reserva suele incluir un mínimo de consumo: dos Maß y medio pollo por persona.
¿Puedo ir con niños al Oktoberfest?
Sí, especialmente a la zona Oide Wiesn y a las atracciones de feria. La normativa local prohíbe la presencia de menores de seis años en las carpas grandes después de las 20:00. Hasta esa hora pueden entrar acompañados de un adulto. La feria, los desfiles y los puestos del paseo central son aptos para toda la familia.
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