Museo del Tesoro de San Pedro: la otra cara del Vaticano

Altar barroco en el interior de la Basílica de San Pedro del Vaticano

La mayoría de la gente que hace cola en la plaza de San Pedro entra, mira la cúpula, se detiene un minuto delante de la Piedad y sale sin enterarse de que a la derecha del altar hay una puerta que lleva a un museo entero de objetos que ya casi nadie visita. Se llama Museo del Tesoro y guarda lo que sobrevivió de la antigua basílica constantina, la que había antes de que Miguel Ángel y Bernini levantaran la que conocemos hoy.

Altar barroco en el interior de la Basílica de San Pedro del Vaticano
Foto: Ludovic Delot en Pexels

Qué hay dentro, de verdad

La pieza que más para a la gente en seco es la Columna Santa, una columna de mármol tallada en espiral que la tradición sitúa en el Templo de Salomón y que ya estaba en la basílica original del siglo IV. A su lado, el monumento funerario del papa Sixto IV, obra en bronce de Antonio del Pollaiuolo, es de los pocos sepulcros papales renacentistas que se conservan fuera de su emplazamiento original, porque se trasladó aquí cuando se derribó la vieja basílica. También se expone la dalmática atribuida a Carlomagno, una vestidura litúrgica bordada que ninguna foto de móvil hace justicia.

Nada de esto tiene el tirón de la Capilla Sixtina, y esa es precisamente la gracia: puedes quedarte diez minutos delante de una vitrina sin que nadie te empuje por detrás, algo casi imposible en el resto del complejo vaticano en temporada alta.

Crucifijo dorado ornamentado, similar a las piezas del Museo del Tesoro de San Pedro
Foto: RDNE Stock project en Pexels

Horario, entrada y cómo llegar hasta la puerta

El acceso a la propia basílica de San Pedro es gratuito, pero el Museo del Tesoro se paga aparte en una taquilla dentro del templo, cerca de uno de los pilares del crucero. Abre de lunes a sábado de 9:00 a 18:15, con última entrada antes del cierre, así que no lo dejes para el final del día si ya llevas horas recorriendo la basílica y la cúpula. La entrada cuesta pocos euros, pero el precio se revisa con cierta frecuencia, así que confírmalo en la web oficial de la Fabbrica di San Pietro antes de hacer cola.

El truco está en el orden de la visita: entra a la basílica pronto, antes de las diez de la mañana si puedes, ve directo al Tesoro mientras el grueso de los grupos organizados sigue en la cola de seguridad de fuera, y deja para después la subida a la cúpula o el resto de la nave. Si te interesa la fotografía dentro de espacios religiosos, conviene que sepas de antemano dónde se permite y dónde no, lo contábamos en nuestra guía sobre fotografía en museos. Y si Roma te da para un día más, no te vayas sin ver el Panteón de Roma, a quince minutos en taxi del Vaticano.

Preguntas frecuentes

¿La entrada a la Basílica de San Pedro incluye el Museo del Tesoro?

No, la basílica es gratuita pero el Museo del Tesoro tiene entrada aparte que se paga en una taquilla dentro del templo.

¿Qué pieza destacaría de la colección?

La Columna Santa, una columna de mármol en espiral que la tradición vincula al Templo de Salomón y que ya formaba parte de la basílica original del siglo IV.

¿En qué horario abre?

De lunes a sábado, de 9:00 a 18:15, con última entrada antes del cierre.

¿Merece la pena si ya voy a ver la cúpula y los Museos Vaticanos?

Sí, porque está dentro de la propia basílica, no requiere desplazarte, y al estar poco frecuentado puedes verlo con calma en apenas media hora.

Imágenes de Pexels

Scroll al inicio