El Museo del Jamón no es exactamente un museo. Eso háy que aclararlo desde el principio para no decepcionar a nadie. No hay vitrinas con audioguía, ni cartelas explicando la historia del cerdo ibérico a lo largo de los siglos. Lo que hay son patas de jamón colgadas del techo, mostradores con embutidos, una barra donde te sirven bocadillos y tapas, y mesas donde la gente de Madrid lleva desde 1978 desayunando, almorzando o picando con el vino.
Llamarlo Museo fue una forma de diferenciarse cuando se abrió el primer local en 1978, en el Paseo del Prado. La idea era que el jamón ibérico es un patrimonio cultural y merece exponerse como tal. Con el tiempo se convirtió en una cadena de locales en Madrid, todos con el mismo concepto: delicatessen y bar al mismo tiempo.

Dónde están los locales del Museo del Jamón en Madrid
El original, que abrió en 1978, sigue en el Paseo del Prado 44. Es el más conocido y el que suele aparecer en las guías de viaje porque está junto al Thyssen, el Prado y la Reina Sofía. Si vas a pasar el día en el Triángulo del Arte, este local te queda a tiro de piedra para el desayuno o para reponer fuerzas a media mañana.
Hay otros locales en el centro: Carrera de San Jerónimo 6, Calle Mayor 7, Plaza Mayor 17 y 18 y Capitán Haya 15. El de la Carrera de San Jerónimo está muy bien situado para quien viene del Congreso de los Diputados o de la zona de Sol. El de Plaza Mayor tiene el turismo encima pero compensa por la ubicación. Los de Calle Mayor y Capitán Haya son más de clientela local.
Qué pedir y cuánto cuesta
El bocadillo de jamón es el más pedido. Hay distintas calidades de jamón: desde el serrano normal hasta el ibérico de bellota, que es lo mejor que tiene la casa y se nota en el precio. Un bocadillo de jamón ibérico en sus locales ronda los 5-8 euros dependiendo de la calidad elegida y del local. Una caña (cerveza de grifo) vale alrededor de 2-3 euros.
Para llevar, puedes comprar jamón ya cortado al vacío o por piezas enteras. Los precios varían mucho según la calidad: el jamón ibérico de bellota 100% puede alcanzar fácilmente los 80-100 euros el kilo en lugares especializados. El serrano tiene precios más asequibles.
También tienen quesos, lomo, chorizo y otros embutidos ibéricos. Si vas con idea de llevar algo de vuelta, el jamón en formato pequeño al vacío viaja bien en maleta si el vuelo es de menos de ocho horas y tienes un enfriador.
El jamón ibérico: qué diferencias hay
El jamón español se divide en dos grandes categorías: el serrano y el ibérico. El serrano es de cerdo blanco y cura durante al menos siete meses. El ibérico es de cerdo de raza ibérica y tiene varias categorías según la alimentación del animal.
El más valorado es el ibérico de bellota, de cerdos que han pasado la montanera (la época de engorde en campo abierto) comiendo bellotas. El resultado se nota en la grasa infiltrada, el aroma a fruto seco y el sabor intenso que dura en boca. Una loncha al natural, sin nada más, es suficiente para entender por qué tiene la fama que tiene.
Cómo encajarlo en una visita a Madrid
El local del Paseo del Prado es una buena parada antes o después del Museo del Prado o el Thyssen. Si vas a pasar el día en los museos del Triángulo, el desayuno aquí con un café y un bocadillo de jamón te prepara bien para las horas que vienen.
Si tu visita a Madrid incluye una tarde cultural en el centro, el Árculo de Bellas Artes de Madrid es una alternativa interesante a los grandes museos: exposiciones, terraza con vistas a la Gran Vía y entrada a precio razonable.
Para la comida o la merienda, el local de la Carrera de San Jerónimo o el de la Calle Mayor son los más cómodos si estás en la zona de Sol o Gran Vía. El de Plaza Mayor es el más turístico y tiene precios ligeramente más altos.
El jamón como excusa para conocer Madrid
Si el jamón es la puerta de entrada para entender la gastronomía española, Madrid es la ciudad donde ese producto brilla por la densidad de oferta. El Mercado de San Miguel, el Mercado de la Paz en Barrio de Salamanca y las charcuterías del Mercado de Vallehermoso son sitios donde ver jamón de calidad junto con otros productos ibéricos.
Para quien quiere combinar gastronomía local con paisaje natural, el turismo agroalimentario también tiene ejemplos interesantes fuera de España, como la Ruta del Trigo en Santa Fe, Argentina, una vuelta por molinos harineros en funcionamiento que combina patrimonio industrial con gastronomía de proximidad.
Preguntas frecuentes sobre el Museo del Jamón
¿El Museo del Jamón es un museo de verdad?
No en el sentido convencional. Es una cadena de bares y delicatessen especializados en jamón ibérico y productos españoles. La palabra museo hacía referencia a la idea de que el jamón es un patrimonio cultural que merece exposición. Los locales mezclan barra de tapas con tienda de productos gourmet.
¿Cuántos locales del Museo del Jamón hay en Madrid?
La cadena tiene varios locales en el centro de Madrid: Paseo del Prado 44, Carrera de San Jerónimo 6, Calle Mayor 7, Plaza Mayor 17 y 18, y Capitán Haya 15, entre otros.
¿Cuál es la diferencia entre jamón serrano e ibérico?
El serrano es de cerdo blanco y tiene un sabor más suave. El ibérico es de cerdo de raza ibérica y tiene mayor infiltración de grasa y más sabor. Dentro del ibérico, el de bellota es el más valorado porque los cerdos se alimentan de bellotas en libertad durante la montanera.
¿Puedo comprar jamón para llevar desde el Museo del Jamón?
Sí, venden jamón al vacío y por piezas enteras. El jamón al vacío en formato pequeño viaja bien si el vuelo no es muy largo. Para piezas enteras necesitarías facturar maleta extra.
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