La primera vez que entras en el Semiramis no sabes muy bien si has reservado una habitación o si te han colado en una galería de arte contemporáneo. Las paredes curvan, los sofás parecen esculturas y el color aparece donde menos lo esperas: en el techo, en el suelo, en una lámpara que cuelga como si flotara. Estás en Kifisiá, el barrio residencial al norte de Atenas, y el responsable de que todo se vea así tiene nombre propio.
Un hotel firmado por Karim Rashid
El diseñador industrial Karim Rashid, conocido por llevar el color y las formas orgánicas a objetos cotidianos, se encargó de diseñar el Semiramis de arriba a abajo. Nada de decoración añadida después: mobiliario, iluminación, textiles y hasta la vajilla del restaurante siguen la misma lógica visual, líneas curvas en lugar de esquinas rectas y una paleta que huye del blanco y negro habitual en los hoteles boutique.
El resultado no es un capricho estético sin sentido. Rashid explicó en su momento que quería que el huésped sintiera que forma parte de algo en constante evolución, no de un espacio congelado en un estilo clásico. Se nota nada más cruzar la puerta.

Cómo son las 52 habitaciones
El hotel tiene 52 habitaciones y ninguna se parece del todo a la de al lado, aunque comparten el mismo lenguaje: curvas, colores saturados y una sensación de estar dentro de una pieza de diseño más que en una habitación de hotel al uso. Hay una galería de arte abierta a los huéspedes, una colección de películas y música para pasar la tarde sin salir, y conexión a internet en todo el edificio, algo que en 2008, cuando abrió, todavía no era lo habitual.
No es un hotel para quien busca la Atenas de mármol y columnas. Es para quien quiere dormir dentro de una idea de futuro que alguien diseñó hace casi dos décadas y que, sorprendentemente, sigue sin sentirse anticuada.
Kifisiá, el barrio donde se aloja
Kifisiá es zona residencial de las que gustan a los propios atenienses: calles arboladas, casas señoriales de principios del siglo XX y una vida de restaurantes y tiendas bastante alejada del bullicio turístico de Plaka o Monastiraki. Queda lejos de la Acrópolis, así que si tu plan es visitar el centro histórico a pie desde el hotel, olvídalo, necesitarás metro o taxi. A cambio, te libras de las colas de sitios como el barrio turístico y duermes en un ambiente mucho más tranquilo.

Consejos prácticos si te lo planteas
Al ser un hotel boutique de diseño, los precios se mueven en la parte alta del mercado ateniense, así que conviene comparar disponibilidad y tarifas directamente antes de decidir. Si vas a moverte por Atenas a diario, ten en cuenta el tiempo extra desde Kifisiá hasta el centro, la línea 1 del metro conecta el barrio con Monastiraki en poco más de media hora. Para quien busca una base tranquila y un hotel que sea parte de la experiencia y no solo un sitio donde dormir, compensa.
Si tu viaje a Grecia va más allá de Atenas, merece la pena mirar también nuestra guía de Atenas e islas en temporada baja, la ruta por Meteora, Delfos y Epidauro si quieres salir de la capital, o Sérifos si te apetece rematar el viaje en una isla menos masificada.
Preguntas frecuentes
¿El hotel Semiramis sigue abierto?
Sí, sigue en funcionamiento en Kifisiá, dentro del grupo de hoteles boutique atenienses de diseño.
¿Cuánto se tarda desde Kifisiá al centro de Atenas?
En metro, línea 1, se llega a Monastiraki en poco más de media hora. En taxi el trayecto suele ser más rápido fuera de horas punta.
¿Merece la pena alojarse fuera del centro histórico?
Depende de tu plan. Si quieres callejear por Plaka a todas horas, mejor buscar algo más céntrico. Si prefieres un barrio tranquilo con buena conexión de metro, Kifisiá funciona bien.
¿Qué tipo de viajero disfruta más este hotel?
Quien se interesa por el diseño y la arquitectura de interiores, y quien busca un hotel que sea parte de la experiencia del viaje y no solo un lugar para dormir.
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